El pasado 21 de mayo se cumplían 46 años de la clausura de la estación de metro de Chamberí, en la línea 1 de Metro de Madrid. Durante muchos años, era normal ver a los viajeros de la línea 1 pegar sus caras a los cristales para ver los andenes sucios, polvorientos y muy cinematográficos de la estación fantasma, como se le solía llamar.
