Hace unos días quedé con un antiguo compañero de trabajo al que hacía tiempo que no veía. A la hora de elegir restaurante, debe de ser que mi fama me precede ya que me dijo “llévame a comer una hamburguesa”.
Decidí entonces visitar Cilantro Gastrobar, que por unas cosas o por otras lo tenía en la lista de pendientes pero todavía no lo había visitado. Lomo de buey de raza Angus, muy buenas opiniones en general pero también de amigos, así que pensé que nada podía salir mal. Pero me equivoqué. Fotos de las hamburguesas de Cilantro Gastrobar tras el salto




