Profundidad de Campo

Cabo Norte, perfecto para el sol de medianoche y la aurora boreal

Cuando viajas al norte de Noruega y empiezas a escuchar hablar de Cabo Norte o Nordkapp la imaginación se dispara. Ahora es fácil llegar hasta allí, pero piensas en lo complicado que tuvo que ser para Chancellor en 1553, cuando buscando el Paso del Noreste le puso nombre al navegarlo.

Y pese a que técnicamente no es más que un promontorio a 307 metros de altitud en la isla de Magerøya, a que ni siquiera es el punto más septentrional de la Europa continental, a que hay demasiada gente cuando lo que te apetecería sería estar solo allí, lo cierto es que cuando llegas al globo situado a la latitud 71º 10′ 21” todo esto se te olvida. Y mirar hacia el norte y pensar que, tras la masa de agua que ves, está el casquete polar, pone los pelos de punta.

Te sientes aventurero aunque hayas llegado allí en autobús, como nosotros. Pero desde luego, es un lugar mágico y es perfecto para ir en verano a disfrutar del sol de medianoche. Y es ideal para ir ahora, en otoño-invierno y poder disfrutar de las auroras boreales.


Nosotros llegamos a primera hora de la tarde y aunque ya había un buen número de gente (muchas motos y autocaravanas), a medianoche se llenó mucho más. Y es que es lógico, si estás viajando por Noruega en fechas estivales, porque visitar Cabo Norte a medianoche para ver el sol de medianoche comme il faut es algo especial. Y eso hicimos, volver una hora antes de las 00 horas para irnos aclimatando, preparando las cámaras de fotos, buscando las mejores vistas y, en cierto modo, compartir con el resto de gente allí reunida las sensaciones de estar en un lugar único.

La realidad es que, por mucho que busques el sitio perfecto, todo el mundo quiere hacerse fotos con el globo metálico que lleva ahí desde 1978. Y es que este globo es, quizás, la imagen más conocida de Cabo Norte, lo que lo hace reconocible. Y ver el sol filtrarse por entre sus huecos es precioso. Aunque hubo momentos en los que casi había que pedir permiso de tanto fotógrafo aficionado que había intentando hacer la misma foto.

También podría decirse que es casi parecido a Nochevieja, porque cuando se acerca la medianoche, todo el mundo mira el reloj y todos hacemos mentalmente la cuenta atrás para hacer la foto del sol de medianoche cuando son exactamente las 00:00 horas. Me diréis que esas fotos son todas iguales a las que haces unos minutos antes o unos minutos después. Intelectualmente todos sabemos que es cierto, pero en el corazón sientes que has tachado una de las cosas de la lista de destinos pendientes que muchos tenemos.

Pero la visita en verano se queda coja, sobre todo cuando ves la fantástica película que proyectan en el centro de visitantes y que te muestra esa región de la Laponia noruega a lo largo de las diversas estaciones del año. Y cuando llega la nieve ves como llegan unos visitantes en moto de nieve y eres testigo de unas auroras boreales espectaculares. Sin duda, ver esa película te deja la espinita clavada de que tu visita no ha estado completa. Pero es bueno, siempre hay que quedarse con cosas por hacer y de hecho, en mi caso, 6 meses después de esta visita hice un safari de auroras boreales en Noruega.

Aurora boreal en la Laponia noruega (no en Cabo Norte, pero sí cerca). Imagen de Innovation Norway.

Y no os preocupéis por llegar con tiempo a Cabo Norte, porque hay bastantes cosas que ver y hacer, aunque de eso os hablaré en otra entrada. Existe un monumento a la infancia, un monolito conmemorativo de la visita del rey de Suecia y Noruega Oscar II, un centro de visitantes en el que poder tomar un café con gofres y con una tienda para llevarnos algún recuerdo, una iglesia, un museo tailandés (ya, suena raro), una sala multimedia (que se encuentra donde otrora hubiera un restaurante), etc.

¿Y cómo llegamos a Cabo Norte? Es muy fácil, porque existe una carretera que conecta con la cercana Honningsvåg. Y Honningsvåg es un punto de llegada de cruceros, entre ellos el conocido Hurtigruten.

Así que para los que van en crucero es una visita fácil, igual que si alquiláis coche. O podéis hacer como nosotros, tomar un autobús de transporte público que parte desde Honningsvåg hacia Cabo Norte, pero con cuidado de no perder el último autobús que parte de vuelta, no vaya a ser que tengáis que abusar de la hospitalidad de alguno de los que han llegado hasta allí en su autocaravana.

Y si vais por esta carretera, disfrutad del trayecto y del paisaje. Porque son unos 45 minutos de vistas preciosas, todo salpicado de lagos y con paisajes de tundra, con vistas de tanto en tanto de la impresionante costa septentrional de Noruega. Y, por supuesto, haced muchas fotos y haceos alguna en el globo.

Salir de la versión móvil