The Burger Lab

The Burger Lab, hamburguesas en Malasaña

ACTUALIZACIÓN: el restaurante cerró sus puertas hace ya algún tiempo.

Uno de los restaurantes de hamburguesas que tengo cerca de la oficina es The Burger Lab, pero no había tenido ocasión de visitarlo todavía. Aprovechando que tenía una comida pendiente con un amigo Dani, quedamos para probar estas hamburguesas en pleno barrio de Malasaña.

La hamburguesa Maxi Lab
La hamburguesa Maxi Lab, la que me pedí

The Burger Lab, según nos cuentan en su página en Facebook, es el proyecto personal de su chef, Edmundo González, que tras su aventura en Circus ha querido dar a cada tipo de paladar un tipo de hamburguesa particular. Además, según cuentan, los ingredientes son frescos y no utilizan intermediarios. Ojo, no lo confundais con el The Burger Lab que hay en Pozuelo, porque aunque los logotipos tienen cierta semejanza, y el nombre es idéntico, las cartas son diferentes.

El local es muy nuevo y se nota por la decoración, por la limpieza, y por las líneas sencillas de su decoración, bastante minimalista. Cuenta con varias mesas con bancos (eso sí, sin respaldo) y alguna mesa alta con taburetes.

Las hamburguesas

El menú viene en los propios manteles, y consta de hamburguesas de muchos y variados tipos de carne, aunque salvo en el caso de la Maxi Lab, no se menciona el peso de ninguna de ellas. Además de la mencionada Maxi Lab, que es una hamburguesa doble de buey que, por supuesto, es la que me pedí, hay muchas más opciones en la carta: de buey (no doble), de pollo o de cerdo, o incluso de tofu (que es la que pidió Yanet), de salmón, de avestruz, de pollo tandoori, de merluza, de ciervo o de canguro (la que pidió Dani).

Hamburguesa de canguro
Hamburguesa de canguro

Existen menús de mediodía, con precios especiales, que incluyen una mini-ensalada, bebida, hamburguesa, patatas y helado, por 8,9 euros, aunque sólo válido con las hamburguesas más básicas: las de buey, cerdo y pollo. Y además también tienen servicio de take away, por si nos apetece comernos las hamburguesas en la oficina o en alguna de las cercanas plazas de Malasaña, eso sí, cuando haga bueno, no como ahora que hace un frío que pela.

Los precios de las hamburguesas por sí solas van desde los 5,7 euros de la de pollo tandoori a los 9,5 euros de la Maxi Lab, que es doble y de 300 gramos de carne de buey, con queso de cabra, cebolla, tomate, lechuga y champiñones, aunque de champiñones venía bastante escasa. Todas llevan patatas, además, cortadas en forma de cubo.

Hamburguesa de tofu
Hamburguesa de tofu

Según la carta, las patatas de la hamburguesa Maxi Lab son bravas, pero en mi caso, venían patatas de tipo cubo, como las del resto de hamburguesas que pedimos. También me sorprendió que no nos preguntaron el punto de la carne, y lo tuvimos que comunicar nosotros, aunque por suerte el punto, una vez dicho, se respetó perfectamente. Y el servicio, rapidísimo, eso hay que reconocerlo.

Quizás eché de menos que hubiera más posibilidades de combinación de un cierto tipo de carne con los ingredientes con los que trabajan, para que si no quieres salirte de la carne de buey, por ejemplo, la puedas comer con otros tipos de queso, por ejemplo.

La hamburguesa Maxi Lab
La hamburguesa Maxi Lab, al punto de cocción

El pan es de tipo tradicional, con semillas de sésamo, y viene ligeramente tostado. Las salsas que hay disponibles para acompañar las hamburguesas están disponibles en cada mesa en bolsitas individuales, que sinceramente es un poco decepcionante.

De todas formas, mi queja principal con la hamburguesa de buey es que no tenía ese color rojo intenso que tradicionalmente asociamos al buey, sino un tono mucho más blanquecino, como si fuera ternera más que buey. Además, aunque la carne venía al punto, estaba demasiado especiada y venía con demasiado perejil, hasta el punto de que me acabó repitiendo por la tarde, y no hay nada peor que estar «comiendo hamburguesa» varias horas después de haberla terminado.

Por lo que pregunté a mis compañeros, la hamburguesa de canguro estaba muy tierna y muy rica, y la hamburguesa de tofu muy jugosa y con un fantástico sabor a vegetales. Quizá la de buey sea la que menos destaque de toda su carta.

El resto de la carta

El resto de la carta resulta un poco decepcionante. Sí, tienen unos pocos entrantes, aunque no demasiados, como una ensalada de la casa, sopa del día, empanada chilena, nuggets de pollo y alitas de pollo con salsa de Coca-Cola, que es lo que pedimos para compartir. No estaban malas, y por el precio, 3,6 euros, tampoco se puede pedir mucho más, pero eran un poco escasas y la salsa resultaba un tanto sosa.

Alitas de pollo con salsa de Coca-cola

Lo que para mí es una gran ventaja es que los refrescos se sirven en botellas de 350ml, que son mis favoritas, aunque en algunos casos estaban demasiado frías y perdían el gas.

En cuanto a los postres, lejos de los típicos postres que encontramos en las hamburgueserías típicas, en The Burger Lab encontramos una selección pobre de postres, que incluye helados de vainilla o chocolate, flan de manzana casero y un arroz con leche de coco y crema de mango casero, que fue lo que pedimos, que sin estar malo, no era memorable, principalmente porque el arroz estaba algo duro y el coco no se notaba demasiado.

En definitiva, The Burger Lab tiene una carta de hamburguesas más que interesante, ya que pocas veces podemos comer en un sitio tan céntrico carnes tan exóticas en formato hamburguesa, pero el precio total de la cuenta resulta un poco caro si lo comparamos con otros sitios de hamburguesas más gourmet, ya que ni los entrantes ni los postres están a la altura.

Datos de interés

La web de The Burger Lab hasta hace poco no estaba disponible, pero de todas formas no tiene nada más que el menú (¿por qué suelen ser tan malas las webs de restaurantes?).

TheBurgerLab-1

Lo más curioso es que leyendo su página en Facebook se puede ver que tienen una hamburguesa especial de Navidad, pero luego en el restaurante no se menciona por ningún sitio ni los propios camareros te dicen nada al respecto. No sé si es una estrategia para dar más peso a los fans de la marca en redes sociales o qué, pero es extraño que no se comunique una vez allí.

El resto de fotos las tenéis en el set «The Burger Lab» en mi Flickr y al final de la entrada, como siempre, el mapa de rigor.

Luis
Luis

Luis es el fundador y director de Japonismo.com, la mejor página web sobre Japón. Tiene un máster en estudios contemporáneos de China y Japón y además es ingeniero de telecomunicación. Antes de dedicarse a Japonismo fue program manager en Google, en Londres.